SENDA FUENTE DEL ARCA

 

                           

 Senda ecológica 2 (circular): (Ambite-Fuente del Arca- Ambite)

Características técnicas:

 Recorrido: 4,5 Km

Tiempo: 1h  + tiempo de paradas

Velocidad media: 4,5 Km/h

Desnivel máximo: 125m (625-750m)

Dificultad: Baja

Recomendaciones: Llevar prismáticos para observación de aves u otros objetivos lejanos.

Descripción de la senda:

Desde la plaza mayor tomamos la calle Jesús Mauro de Madariaga y al final de esta calle termina el pueblo, podemos ver algunos olmos (uno de los árboles más comunes de la comarca) y al fondo contemplamos el Palacio de los Marqueses de Legarda del siglo XVII, a su izquierda la “Encina de Ambite”, uno de los tres árboles que tenemos en Ambite catalogados como árboles singulares por la Comunidad de Madrid.

Se han hecho diversas estimaciones sobre su edad, pero todas superan los 500 años. Incluso algunos hablan de la encina milenaria de Ambite. Además existen leyendas sobre doncellas y caballeros y el dulzor o amargor de las bellotas de la encina que se relacionan con la posible felicidad de las parejas enamoradas.

Pero no debemos tomar el camino que va al Palacio, sino otro empinado a la izquierda.

Entre tanto quizás escuchemos el canto del cuco, o del ruiseñor bastardo, además podremos ver otras aves como la paloma torcaz, el mirlo, el verderón o la tórtola turca, a las que a menudo también podremos oír. Otras aves que merodean estas zonas cercanas al pueblo son el colirrojo tizón, el estornino negro, la paloma doméstica y si es primavera el vencejo común, la golondrina común y el avión común. Si volvemos la cabeza veremos a nuestros pies el pueblo y el valle del río Tajuña. 

    

Continuamos subiendo por el camino y a ambos lados, si es primavera, veremos amapolas, malvas o cardos como el cardo corredor o el gran cardo mariano. Luego el camino gira a la izquierda y la gran encina queda a nuestra derecha y luego a la espalda. 

Más adelante nos adentramos en el Barranco del Arca y podemos contemplar una bella panorámica de la vega del río, con algunos campos de amapolas en primavera.  

A la derecha del camino veremos algunos olivos y luego el camino es bordeado por otros árboles como la encina y arbustos como la coscoja,

de la misma familia que la encina y con el mismo fruto (la bellota).

En esta zona no es raro ver y oír cantar al carbonero común.

Otro de los arbustos más notables aquí es el aladierno, además veremos efedras, almendros, olmos y también alguna esparraguera. Si es primavera es fácil ver alguna libélula y entre las mariposas más frecuentes la blanquita de la col.

En cuanto a las aves seguimos viendo golondrinas, vencejos y aviones (en primavera y verano) y a menudo alguna urraca.

Llegamos al fondo del barranco y escuchamos el ruido del agua en el camino, que procede de la fuente del Arca, donde llegaremos más tarde. Es una zona donde encontramos muchas zarzas, muy apreciadas por sus ricas moras, además de bastantes chopos que nos indican el recorrido del arroyo. 

Luego veremos también otro arbusto con bonitas flores en primavera, el rosal silvestre, además de efedras y más almendros.

Nada más pasar una finca, donde seguramente se oirán los perros, sale un camino a la derecha que debemos tomar y entramos en una zona de olivares, muchos de ellos abandonados, pero otros bien labrados. Aquí son frecuentes la paloma torcaz, el mirlo, el jilguero, el pardillo y el estornino negro y en primavera la golondrina y el abejaruco.

   

 Así nos acercamos a otra zona verde, con un nuevo barranco,  la Alameda de la Higuera, y una fuente que se esconde entre la abundante vegetación: higueras, zarzas y por supuesto olmos y chopos, 

Escucharemos perfectamente el sonido del agua y es muy probable escuchar el canto del ruiseñor bastardo y si hay suerte veremos o escucharemos a la curruca capirotada e incluso podremos ver una rapaz notable: el azor.

Abandonamos el barranco y subimos de nuevo al monte, aquí abunda el esparto, muy utilizado tradicionalmente

Volvemos a ver encinas, coscojas, aladiernos, y abunda otro arbusto notable: la cornicabra. Si es primavera son frecuentes varias especies de mariposas, además de la blanquita de la col podremos ver a la pequeña y azulada mariposa ícaro entre otras.  

Si nos fijamos un poco, nos llamarán la atención algunas piedras brillantes en el camino, son yesos.

Ignoramos un camino que sale a la derecha y seguimos adelante. Aquí destacan algunas matas aromáticas como el tomillo  y la jara blanca, arbusto de aspecto blanco-grisáceo pero con características flores rosadas-púrpuras, además veremos espino negroaulaga, hierba de las 7 sangrías y espantalobos o sonaja, de pequeñas hojas, flores amarillas y grande e inconfundible fruto inflado, que al secarse produce un sonido característico con el viento. En esta o en otra parte del recorrido si tenemos suerte veremos algún conejo. 

Mientras tanto, a nuestra derecha en la otra ladera del valle podemos ver la Peña Ambite (830m), uno de los lugares más emblemáticos de esta comarca.

  

Ascendemos algo más y podemos ver romero y entre las aves destacar a la cogujada montesina, la curruca cabecinegra, la curruca rabilarga y si hay suerte veremos al roquero solitario, la collalba rubia e incluso una rapaz, el aguilucho cenizo (estas dos últimas especies sólo presentes en primavera-verano).

Así llegamos a un cruce de caminos donde debemos girar a la izquierda en dirección a la fuente del Arca. 

Veremos madreselva, cardo corredor,

espliego (otra aromática muy notable), además de hierba de las 7 sangrías, romero y cornicabra, entre otros arbustos. Si tenemos suerte, en primavera escucharemos el canto de la tórtola común y casi seguro de la curruca cabecinegra. También es fácil ver al vencejo común, la paloma torcaz y la cogujada montesina e incluso el cernícalo vulgar.

Si ha llovido recientemente podremos observar la huella del corzo o el jabalí, muy frecuentes en la zona.

Más adelante, pegados al camino, aparecen pequeños cortados, donde es posible algún nido de abejaruco y otros agujeros donde se refugia la salamanquesa, un reptil de hábitos nocturnos, llamado a menudo salamandra impropiamente ya que esta es un anfibio de vida acuática. 

Acercándonos a la Fuente del Arca, tanto al frente como a nuestra derecha, observamos las calizas del páramo, situadas a 800m y que marcan la visera del Valle del Tajuña. 

    

Cerca ya de la fuente del Arca podemos ver algunas matas de torvisco y si hay suerte una bella mariposa, la cleopatra de alas amarillas y en las alas anteriores color anaranjado. La presencia de letrinas de conejo en el camino nos indican su presencia. Así llegamos a la fuente del Arca,  situada en una vía pecuaria,  “el Cordel de las Merinas”,  que conecta con la Cañada Real Soriana Oriental. Aquí tenemos una zona de descanso.

En el entorno podemos observar: olmos, chopos, zarzas, juncos y otras herbáceas como el gordolobo o el cardo corredor (estas últimas sin tanta dependencia de la humedad como las anteriores).

 En la misma fuente se puede ver el interesantísimo culantrillo de pozo, uno lo los pocos helechos de la región. 

También encontramos otros árboles como la higuera (en la misma fuente)  o el sauce llorón (especie oriental introducida en jardines por su original copa) o incluso el granado (que se desarrolla bien en Ambite).

Además  podremos escuchar quizás el canto de varias aves, entre ellas, la tórtola común, la paloma torcaz, el mirlo o el ruiseñor bastardo e incluso el cuco.

Para terminar nuestra ruta tomamos la cañada hacia la izquierda para dirigirnos al pueblo. En esta parte final del recorrido podremos observar los efectos devastadores de la grafiosis en los olmos,  con numerosos ejemplares secos a la izquierda del camino.

Pronto recuperamos la vista de la vega del río, aquí pueden aparecer el triguero, la urraca o el verdecillo entre las aves más frecuentes e incluso, si es primavera-verano la golondrina dáurica.

Luego pasamos los depósitos de agua y más adelante dejamos un camino que sale a la izquierda y bajamos decididamente hacia el pueblo, llegando así a la calle del Arca y luego, siempre hacia abajo, a la calle de la Luna para regresar a la plaza.

En esta descripción se han subrayado entre otros:

  • 24 especies de árboles y arbustos
  • 30 especies de aves
  • 8   lugares emblemáticos
  • Además se incluyen 50 fotografías